1 de enero de 2017

7. Este llegó a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús

¡Pero aparte de esto volvamos a observar a nuestra Magdalena! Ella también había participado en esta acción; pero no envolvió al Cadáver o la Palabra en lino y tampoco la metió en la tumba sino en su corazón ardiente de Amor. Y cuando luego llegó a la tumba, la piedra de las dudas que la había cubierto ya estaba apartada por el Poder del Amor. Los linos se encontraron bien doblados en la tumba, lo que significa: El Amor de la Magdalena ha ordenado la Palabra Divina en ella vivamente. Pues ya no encontró cadáver alguno sino, en cambio, encontró al Vivo resucitado de la tumba. Leer más...