NUEVO

13 de diciembre de 2016

2. Una objeción y su refutación


Para la elaboración del campo espiritual, el ser humano no necesita más que los dos Mandamientos del Amor; con estos cultiva fácilmente su suelo espiritual. Una vez que este esté cultivado, cada uno puede sembrar en él como pueda o como quiera. O él puede leer tanto de lo bueno obtenido en su interior como ha podido hacerlo convenientemente –toda la Sagrada Escritura y todas las explicaciones referentes a esta–, y de todo esto no elegirá algo que no le garantice una cosecha abundante. Leer más...