10 de febrero de 2018

Bendición de la visita Divina

Por este motivo Yo siempre dejo enfermar corporalmente también a los Míos de vez en cuando, para que ellos en absoluto no deban mezclarse demasiado con el mundo en una salud del cuerpo demasiada sana. Porque cuando alguien aquí tiene una salud corporal tan fuerte como el de un león, entonces ni siquiera se le pasa por la cabeza el más mínimo pensamiento que él, no obstante, tendrá que abandonar algún día este mundo engañoso; porque aquí a él le gusta demasiado bien todo lo del mundo, cada florcita, cada bocado, cada cosa, cualquier lugar, y él tiene así el deseo más ardiente de vivir eternamente en la tierra, y nunca recibe la añoranza santa por la casa paternal eterna en el Reino de los cielos. Leer más...