NUEVO

29 de junio de 2016

Nuestras peticiones: ¿Directamente a Jesús o a María?

Mirad, el saludo a María (durante la anunciación de entonces) vino desde la altura más alta de la Santidad de Dios en toda plenitud del poder y la fuerza de Su Espíritu para que el Amor en el Padre se convierta en un verdadero hermano de todos vosotros. - Ahora, preguntaos ¿qué más queréis con este saludo? - María no necesita de este saludo y no tiene sed por el mismo. Y ella sabe también mejor que todos vosotros que Mi oído es mucho más fino que el de ella y Mi ojo es más luminoso que el de ella. También que Mi Amor, Mi Humildad y Mi Mansedumbre hace desaparecer el amor, la humildad y la mansedumbre de todos, incluyendo el de los espíritus más bienaventurados del Cielo. Leer más...